La psicoterapia integradora es un enfoque terapéutico que combina distintas corrientes de la psicología en lugar de trabajar solo con una.

En vez de seguir un único modelo (como el psicoanálisis o la terapia cognitivo-conductual), el terapeuta selecciona y adapta herramientas de diferentes enfoques según lo que mejor se ajuste a la persona y su situación.

Suele tomar elementos de varias corrientes, como:

  • Terapia cognitivo-conductual (trabajo con pensamientos y conductas)
  • Enfoques humanistas (emociones, autenticidad, sentido personal)
  • Psicodinámico (historia personal, vínculos, inconsciente)
  • Terapias corporales o sistémicas, entre otras

No existe una única forma válida de ayudar, porque cada persona es distinta.
Por eso, el foco está en:

  • La persona (más que en el modelo)
  • La relación terapéutica
  • Adaptar el proceso a lo que necesitas en cada momento

Respecto al trabajo terapéutico, dependiendo del caso, puede incluir:

  • Entender tu historia personal
  • Identificar patrones emocionales o relacionales
  • Trabajar pensamientos que generan malestar
  • Regular emociones
  • Desarrollar recursos internos